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Festival SETEJEPAZ 2026: lo que sembramos juntos ya está germinando.

Observación de abejas nativas por medio de un estereoscopio.
Observación de abejas nativas por medio de un estereoscopio.

Hay jornadas que no terminan cuando el sol se va. El 11 de julio de 2026 fue una de esas. Cuando los últimos participantes salieron del Instituto Agrícola de Pueblo Bello con sus paquetes de semillas en la mano, algo había cambiado — no de forma espectacular, sino de la manera silenciosa en que cambian las cosas que importan de verdad: como cuando una semilla que estuvo guardada mucho tiempo finalmente encuentra la tierra que estaba esperándola.


El Festival SETEJEPAZ: Sembrando Historias, Cosechando Paz – Versión 2026 se desarrolló de manera satisfactoria gracias al apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes a través del Programa Nacional de Concertación Cultural 2026, y a la participación activa de comunidades Arhuacas, campesinos y campesinas del Cesar, jóvenes, niños, niñas, cocineras tradicionales y custodios de semillas que creyeron, una vez más, en que la paz también se cosecha cuando se defiende la semilla.

Queremos compartir con ustedes lo que vivimos.


Preparación de abono orgánico sólido tipo Bocashi. Fotografía de Ruben Rojas
Preparación de abono orgánico sólido tipo Bocashi. Fotografía de Ruben Rojas

🌱 Un día con las manos en la tierra


El día comenzó temprano, mucho antes de que el calor del Cesar se instalara sobre Pueblo Bello. Desde las siete de la mañana, la comunidad llegó al Instituto Agrícola con curiosidad, con ganas de aprender.


El Intercambio de Saberes Agroecológicos fue el espacio donde el conocimiento técnico y el saber ancestral se encontraron sin jerarquías. Con la guía de Darío Rodríguez Gil — Ingeniero Agrónomo con más de 20 años de experiencia en agricultura regenerativa, coautor de dos libros sobre agroecología y fundador de Regener-Activa — los participantes aprendieron a elaborar bocashi, biofertilizantes anaeróbicos, microorganismos nativos, Lactobacillus y M5, y comprendieron el papel del calendario biodinámico en la vida de un cultivo. Cada pregunta fue respondida con otra pregunta. Cada dato, con una historia del territorio.

Porque así funciona el saber vivo: no se transmite, se comparte.


Entrega de semillas nativas y criollas.
Entrega de semillas nativas y criollas.

🌽 Las semillas volvieron a circular


El Intercambio de Semillas Nativas y Criollas fue, quizás, el momento más emocionante del día. La mesa de semillas se llenó de colores que muchos no habían visto juntos desde hace años: maíz negrito, azulito, cariaco rallado, cariaco amarillo, ojo gallo, cuba, tacaloa y blanco. Frijoles criollos de todas las formas y texturas posibles.

No fue solo un intercambio de material vegetal: fue un pacto territorial. Una afirmación colectiva de que estas variedades no van a desaparecer mientras haya manos dispuestas a sembrarlas.


🎨 Los más pequeños también sembraron


El Eje 3 – Espacios Creativos para Niños y Niñas corrió en paralelo durante toda la jornada, en un espacio especialmente preparado para la primera infancia y la adolescencia. Lejos de ser una actividad secundaria, fue uno de los espacios más vivos del festival.

Los niños y niñas pintaron maíces nativos, doblaron papel en formas de flores y abejas. Y al cierre de la tarde, fueron ellos quienes le explicaron a los adultos lo que habían aprendido sobre las abejas y los frijoles, con esa claridad que solo tienen quienes acaban de descubrir algo por primera vez.


Cada niño y niña se fue con sus propias semillas. Con una responsabilidad pequeña pero real.


Figuras en origami de abejas y flores y dibujos de maíces. abejas nativas y fríjoles realizados por los niños y niñas que asistieron a la actividad.
Figuras en origami de abejas y flores y dibujos de maíces. abejas nativas y fríjoles realizados por los niños y niñas que asistieron a la actividad.

💚 Gracias por hacer posible esta cosecha


El Festival SETEJEPAZ no habría sido posible sin el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, que a través del Programa Nacional de Concertación Cultural 2026 confió en que este tipo de iniciativas — íntimas, territoriales, comunitarias — tienen un valor cultural que merece ser reconocido y sostenido.


Gracias también a nuestros aliados, que acompañaron el proceso desde mucho antes del día del festival: Slow Food Colombia – Comunidad Biodiversidad y Alimentación Munti, Cesar, ASPROAL, Misión COCO, Roots & Shoots, Guardianes de Abejas, Red de Música del Caribe y la comunidad del Instituto Agrícola de Pueblo Bello.

Y gracias, especialmente, a cada persona que llegó ese día con disposición y con la convicción de que lo que hacemos importa.


📱 El conocimiento sigue disponible


Una de las apuestas más importantes de esta versión del festival fue la creación de un micrositio dentro de la página web de la Fundación URAKU, donde queda disponible de forma abierta y gratuita toda la memoria del proceso: fotos, videos, relatorías, recetarios, etc.


Porque democratizar el conocimiento también es una forma de sembrar.


Lo que germinó en Pueblo Bello el 11 de julio no termina aquí. Termina cuando la última semilla que se entregó ese día encuentre su tierra, eche raíces, florezca y vuelva a ser guardada por alguien que decida no olvidar.


Eso es lo que cosechamos juntos. Y eso es lo que seguimos sembrando.


 
 
 

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